Respeto, Honor y Esfuerzo

Muchas son las diferencias entre Arte Marcial y Deporte pero me gustaría destacar las tres del encabezamiento. Estoy seguro que los practicantes mayores de 50 años entienden perfectamente estas tres normas del Artista Marcial.

En los años 70 los practicantes de artes marciales entendían el concepto de Respeto. Respeto al Maestro, respeto a la escuela, respeto al estilo, a los compañeros… Se imaginan ustedes que un alumno de Karate del estilo Shotokan se fuera al mismo tiempo a practicar con otro Maestro el estilo Shito Ryu? Esto no lo haría jamás ya que sabría perfectamente que estaría faltando al respeto a su primer Maestro. Según las normas de honor del Karate este alumno sería inmediatamente expulsado de su escuela y jamás sería admitido por la otra escuela. 

En el Kung fu por sus influencias tanto taoístas como budistas no haría falta expulsarlo ya que el alumno sabría perfectamente que eso era una falta grave y su propia vergüenza le haría abandonar ambas escuelas.

Hoy en día algunos estudiantes no entienden en absoluto la grandeza de las Artes Marciales. Se creen con derecho a hacer lo que les apetezca sin importarles las normas éticas de lo que están practicando “como pago, hago lo que quiero”.

Decía mi abuela que “no puedes ocupar dos sillas con un solo trasero”, las ansias de tener nuevas experiencias y conocimientos les hace perder el tiempo y las energías siguiendo más de un camino. 

Lie Zi decía “en la encrucijada de dos caminos deberás tomar la decisión de seguir uno y olvidar el otro“. 

Ahora queremos hacer varios caminos aunque eso nos lleve a no terminar ninguno, lo que nos lleva a la desilusión y al desencanto y por consiguiente a menospreciar lo que se ha hecho hasta entonces al no haber conseguido colmar las ansias y deseos. Por eso el Tao pone mucho énfasis en que nos liberemos de los deseos. 

Honor, si no se conoce el respeto, difícilmente se puede saber qué es el honor. Honor a las tradiciones, a las normas, a los rituales, a las prácticas, etc… Honor es el que uno debería sentir de pertenecer a una Familia Marcial, de seguir las enseñanzas transmitidas por generaciones, de ser justo y honesto, de ayudar al necesitado, al débil, de luchar contra la injusticia, etc.. ese es el Honor de las Artes Marciales.

 Y qué decir del Esfuerzo. Los que tenemos ya una edad recordamos cómo salíamos de trabajar, estudiar… y sacábamos tiempo para entrenar, aprovechando toda oportunidad para mejorar en nuestra práctica. 

En la actualidad se buscan resultados con el menor esfuerzo posible lo que nos lleva a ser mediocres en lo que hacemos, obviando la máxima “Los resultados son proporcionales al esfuerzo”. 

Un artista Marcial es como un agricultor, primero debe de sembrar, después cuidar las tierras y pasado el tiempo necesario recoger la cosecha. Se imaginan un agricultor plantando hoy y queriendo recoger lo plantado mañana? Le llamaríamos loco u otra cosa peor, pero algunos practicantes de artes marciales se creen con el don o el poder de llegar a ser Bruce Lee en dos semanas y otros se dejan embaucar por bellas palabras sin cuestionar lo que oyen o ven. Estos últimos son los que desean notoriedad y reconocimiento sin haberse ganado el mérito.

A los profesionales nos corresponde la responsabilidad de revertir esta tendencia y mostrar con nuestro ejemplo que las Artes Marciales son mucho más que un Deporte. No debemos descuidar nuestros entrenamientos y seguir a nuestros Maestros. 

En mis 42 años de docente y casi 50 de practicante siempre he seguido los dictados y enseñanzas de mis Maestros. Y digo Maestros porque a diferencia de otros yo perdí muy pronto a mi primer Maestro, pero soy muy afortunado de tener desde hace ya 15 años la tutela del GM You Xuande y la formación por parte de mi Shifu You Lizong. 

Mis Bendiciones para todas y todos los amantes de las Artes Marciales.

You Weijun